Los cambios sufridos por las economías mundiales han provocado un elevado nivel de incertidumbre en el mercado laboral, que se ha transformado rápidamente dando lugar a nuevas necesidades y requerimientos. La capacidad de emprender se ha convertido, para muchos profesionales, en una obligación. 

En un mercado en el que se necesitan nuevos profesionales formados en Marketing y Dirección Comercial capaces de crear la oferta comercial necesaria para entrar en el mercado y comunicar con su público objetivo, surgen los profesionales especializados en establecer un vínculo racional y emocional con el consumidor, con el objetivo de crear una relación duradera con el consumidor. 

Hasta este momento, se ha asociado el área de Recursos Humanos con actividades operativas, y a la Consultoría de Recursos Humanos con la capacidad de seleccionar personas y convertirse en headhunters, cuando en realidad se está hablando de saber identificar qué necesitan los trabajadores, cómo se deben gestionar, potenciar y retener el talento. La consultoría en Recursos Humanos está orientada a identificar necesidades, integrar disciplinas, diseñar alternativas y poder implantarlas con el acompañamiento de los kíderes y trabajadores, con el fin de poder converger en los objetivos principales de toda empresa: eficiencia, productividad, rentabilidad y sostenibilidad. 

La movilidad internacional es un elemento clave hoy en día. Expansión de negocio, diversificación de riesgos, inversión, entre otros; es lo que ha llevado a muchas empresas a movilizar no solo su infraestructura sino todo su modelo, recursos y personas. Dado este entorno, se vuelve fundamental formar a personas que sepan gestionar la movilidad internacional en sus empresas desde un enfoque operativo, táctico y estratégico; a fin de ser asertivos en la gestión de sus recursos y acompañamiento de su personal. Este programa está impulsado dentro de la certificación europea de Forética en Movilidad Internacional y responsabilidad social corporativa. 

En un entorno económico cada vez más global, la I+D+i se ha convertido en el factor estratégico clave más competitivo y determinante para las empresas y su crecimiento. En un marco cada día más complejo e interrelacionado. Los países más desarrollados del mundo destinan crecientes fondos a la inversión en I+D+i, tanto pública como privada, asó como cuentan con importantísimas políticas financieras y fiscales que favorecen estas actividades.